El banco que cruje: símbolo de un pueblo roto
Vecinos alertan de un crujido sospechoso en uno de los bancos de la Plaza de Santa Clara. Según fuentes cercanas al banco (literalmente, dos palomas que estaban encima), el sonido podría ser la metáfora de una sociedad que se resquebraja bajo el peso de la mala gestión.
Declaraciones exclusivas de un testigo anónimo:
“Me senté y sonó crac. En ese momento entendí que Lerma ya no es lo que era. Sentí que todo el municipio se tambaleaba conmigo”.
La oposición local ya exige una auditoría urgente sobre el mobiliario urbano y una comisión especial para determinar si el crujido del banco está relacionado con la falta de visión política.
Mientras tanto, el banco sigue ahí. Crujiendo.
Y Lerma, también.